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EDUCACIÓN SOMÁTICA DEL MOVIMIENTO

Consciencia corporal para empoderar al niño

En Monkeyssori proponemos un trabajo corporal que consideramos básico para un óptimo desarrollo del potencial del niño. Nuestra labor en este sentido, es desarrollar una educación que pueda unir la tradicional separación entre cuerpo y mente, entre teoría y práctica y entre pensamiento y acción. Con el objetivo de fomentar un equilibrio cognitivo, corporal y emocional.

Los primeros años de vida del niño o de la niña son vitales para su desarrollo. Durante este período es ampliamente aceptado y reconocido que las áreas motoras y cognitivas se retroalimentan y que un desequilibrio en una de ellas podría afectar a la otra. Pero parece que a medida que el niño o la niña va creciendo, el cuerpo pierde utilidad hasta llegar a convertirse en la simple carrocería de una mente a la cual se le exige mucho. De tal forma que se limita la ejercitación del cuerpo a un trabajo físico externo que poco tiene que ver con la consciencia corporal y la escucha interna.

Recientes estudios científicos y numerosos autores demuestran que el aprendizaje viaja desde la mente hacia el cuerpo pero también a la inversa, de forma mucho más significativa y con una eficaz integración.

Un niño o niña que tenga una consciencia corporal bien desarrollada tendrá más facilidad para entender sus emociones, ya que éstas se alojan en el cuerpo. Por eso es necesario desarrollar una escucha corporal. Ésto también les beneficia en las situaciones de toma de decisiones, en las que se busca que los niños y las niñas decidan según su propio sentir y no actúen interferidos por el adulto. Si el niño se conoce a sí mismo y conoce su cuerpo tendrá más probabilidad de realizar elecciones que nazcan de sus propios deseos y necesidades.

Beneficios

  • Les ayuda a estar conectados consigo mismos, a distinguir sus propios deseos y a expresarlos de forma más equilibrada.
  • Fomenta el desarrollo de la capacidad de concentración y calma en las edades más tempranas.
  • Contribuye al desarrollo de una óptima gestión emocional y conductas más equilibradas.
  • Contribuye a una mejor resolución de los conflictos en el futuro.
  • Se inicia el hábito de mantener una relación amorosa con su propio cuerpo.
  • Contribuye a que el niño tome conciencia de la importancia de su cuidado personal.
  • Fomenta una mejor postura corporal y un equilibrio muscular.
  • Desarrolla el conocimiento de su propio cuerpo, así como de sus diferentes partes.

El trabajo de educación somática del movimiento que proponemos es el inicio de algo que les proporcionará grandes beneficios en el futuro.